Trípodes... en esta entrada, quiero hablar de este elemento que tantos quebraderos de cabeza nos trae desde el momento de su elección, uso que le vamos a dar, características, rótula o columna.
No quiero entrar en tipos de trípode específicos, ni monturas tipo Wimberley o bases panorámicas, solo nos fijaremos en los standard y más comunes, que son los que al fin y al cabo nos interesan al común de los mortales.
Como de costumbre, quiero hacer este artículo de la forma más sencilla y amena posible, pero que todo quede bien clarito, así que... vamos por partes:
1º ¿Necesito un trípode? Para mi la respuesta es bastante concisa: Si. Hay momentos en los que por las características de la luz, las velocidades, los filtros, técnica u otros factores, necesitamos que nuestra cámara esté bien fijada y quieta en nuestra mano, esto es complicado en dichas circunstancias, así que la solución es un trípode.
2º ¿que clase de trípode necesito? Aquí es donde empiezan los quebraderos de cabeza. Ya tenemos claro que queremos comprar un trípode, ahora debemos plantearnos el uso que le vamos a dar.
Si queremos un trípode para estudio, no va a ser el mismo que elegiríamos para grandes caminatas por el monte, puesto que el peso será decisivo.
Lo primero a tener en cuenta, es conocer las características de los trípodes y sus partes:
